Sin agua, sin plata, de punta, de taco y de tres dedos callamos a nuestros torturadores

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Muertos de hambre, pobres diablos, mafiosos, chimbadores, arrogantes, sufridores, chiquitos, deberían desaparecer, quebrados, equipo de rufianes, el club de lo chiricheques, los morosos, panaderos de a real, no existen, ojalá desaparezcan, ojalá no suban nunca más, insoportables, esbirros del cerdo, sinvergüenzas, chulqueros, ladrones, equipo de barrio, club de segunda, chiros, sin plata, cinco mil gritones y para colmo sin agua, todos esos calificativos e insultos de bajo calibre ha vivido la Academia del Fútbol Nacional durante un año y medio o casi dos, póngale el tiempo que usted quiera estimado hincha, pero ya es momento de saldar cuentas contra estos noveleros, estos pusilánimes jugadores de carnaval y de macateta.

Cada semana una herida, un chisme, un escándalo, una deuda, una demanda, una burla, un desaire, un improperio, una injuria y muchas sandeces más. A pesar de eso, cincuenta jugadores, cuerpo técnico y funcionarios del club se han parado firmes como espartanos para seguir o morir de pie por los colores más hermosos del universo: el azul y grana.

Digo cincuenta porque los muchachos que también fueron separados por la nueva dirigencia  también formaron parte de estas gestas heroicas de cada domingo. A mi parecer el nuevo gobierno tutelado por Freddy Mayorga no se ha equivocado todavía y está ordenando la casa, se dio cuenta que la antigua, o sea los vende humo, los charlatanes y los estafadores comandadados por la Cooperativa Pastocalle contrataron cincuenta futbolistas como si Sociedad Deportivo Quito fuera un equipo millonario,  esos pobres chicos  fueron timados por la Cooperativa latacunguense  que habló, que se cansó de prometer, que alardeó que tenían más dinero que los Eljuri y al final de tan ostentosa misión nos dejó sin agua, con otras deudas; en realidad fueron peor que la enfermedad y gracias a ellos los inquisidores de la prensa quiteña y los detractores que desean verle a la Noble Institución fulminada se divierten todas las semanas a nuestras costas, así son éstos degenerados que sólo creen que el fútbol ecuatoriano es de forma de una  herradura horrible o de una U símbolo de un equipo que está penúltimo en  la serie A del Campeonato Nacional de Fútbol Ecuatoriano.

Nos quieren hacer pedazos, nos quieren descuartizar, nos quieren matar, nos quieren desaparecer, cada semana nos torturan, nos insultan, nos escupen y ¿qué hacemos?, nada, como hinchas sufrir con dignidad y confiar en nuestros soldados, en nuestros gladiadores,  y nuestros jugadores, ellos ¿qué hacen?, seguir con  altivez, con la labor diaria,  con la sencillez del entrenamiento silencioso y con la valentía de los hombres de bien: dan la cara y quieren seguir luchando hasta el final. ¡Gracias muchachos!. ¡Aplausos!.

El domingo 10 de abril de 2016 comenzó la refundación o más bien dicho la reafirmación de nuestra bandera y de nuestros colores, once guerreros nos regalaron una goleada histórica de visitante con un juego desopilante según cuenta un gran amigo también amante fervoroso del Deportivo Quito y que no voy a colocar su nombre por respeto a él, pero su relato fue más o menos así:

“El primer gol fue a lo fútbol de salón entre el `conejo? Iza, el `pepo? Morales, y el crack, la revelación del fútbol ecuatoriano no sólo de la serie B sino de la A, pregunto: ¿qué jugador de la A es tan desequilibrante que Christian Alemán? Ninguno. El número siete del `loco? Pardo lo lleva ahora un morocho con pinta y técnica de jugador brasilero, el crack llevó la pelota y paró en seco cerca del centro del área rival, lo dribla a uno y saca un zurdazo a lo `colombo? Mendoza así fue el primero de Christian Alemán.  El segundo gol, el mismo zurdito ahora por la orilla derecha baja la pelota como con la mano, quiebra un poco hacia adentro y coloca un centro exacto para que el ariete argentino, Martín Comachi se zambulla con una palomita a lo Juan Carlos de Lima y clave la segunda liana.

El tercer gol nace otra vez del mismo fenómeno de pelos desordenados y mal peinados al que deberían llamarlo el Eisntein o el científico Alemán porque sólo él inventa y ya sabe lo que va a pasar, Christian agarró la pelota en tres cuartos de cancha y nadie lo pudo detener, corrió en diagonal de derecha a izquierda y antes de entrar al área con una sutileza única la colocó en bandeja al chino Moreira que definió con frialdad y categoría. El cuarto también nace de este mismo inventor de felicidad, el nuevo genio del fútbol ecuatoriano,  la pelota siempre pegada a su zurda de oro, lo elude a uno y se va metiendo, antes de llegar al área adversaria  parece que lo hace con la punta o con tres dedos, la toca, para que la pelota entre sin pedir permiso. Alemán cuatro LDU de Portoviejo cero, Alemán es el Quito, Alemán es académico, Alemán es el salvador, ¡sí!, pero  también lo ayudan, lo miman, lo apoyan, le colaboran con la marca, le pasan, los otros como:  Schonberger, Guevara, Acosta, Macías, Moreira; Mauret, Mosquera, Perlaza (Perlaza), Iza (Valarezo), Comachi (Ávila)”.

Como resultado final: Sociedad Deportivo Quito con buen juego, goles, categoría, baldosas, triangulaciones, paredes, cortitas y al pie, siempre pendiente de la pelota, amagues, enganches, de punta, de taco, de tres dedos, de toco y me voy, o sea , con fútbol ha callado a sus asesinos de tinta y radiales, a sus verdugos noveleros, a sus detractores, a sus perversos, a sus torturadores, a sus violadores, a sus canallas, a sus monstruos, a sus enemigos a todos esos infelices que lo quieren ver desaparecer.

Ha nacido un genio en la Plaza del Teatro: cuna del fútbol nacional y su nombre es: Christian, “El científico”, Alemán.

 

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